Atención madres solteras: No lean este artículo!

Actualizado: 15 de sep de 2019

Si no estás lista para escuchar algunas verdades, entonces mejor no leas este post. Crecimos con algunos paradigmas que no son fáciles de romper y creo que es hora de que despertemos.

Antes de que leas esto quiero advertirte que este apartado cuestionará todas tus creencias y los mitos que has adoptado desde que te convertiste en una madre sin par. Si crees que no hay nada que cambiar, entonces no sigas. Si vas a sentirte ofendida por afirmaciones que desmoronen tus convicciones hasta el momento, deja de leer aquí. Si lo que deseas es escuchar que todo lo que haces está bien porque has tenido el coraje de criar a un niño sola, entonces para ya!

Algunas de nuestras creencias son limitantes y por eso creo que un cambio de paradigma es necesario para potenciar nuestra realidad.

Todavía aquí?


El propósito de este artículo no es juzgarte como madre soltera (sabemos que ya has escuchado demasiadas críticas). La intención es romper con patrones que no contribuyen con tu crecimiento y tu bienestar y el de tu hijo y para esto necesitas un choque con la realidad.


¿Lista? Aquí vamos...


#1 No eres una super heroína

Al decidir llevar adelante un embarazo en solitario has demostrado coraje. Al afrontar el día a día a pesar del abandono de tu pareja (sea este por su decisión o por circunstancias externas) has evidenciado tu fortaleza. Al llevar al hombro toda la responsabilidad de criar a tus hijos, has confirmado tu tenacidad. Sin embargo, afirmar que una madre sola no comete los errores de un humano corriente es simplemente un engaño. Sufrimos olvidos, cansancio, nos abruman situaciones cotidianas, nos enojamos y sentimos culpa. Muy frecuentemente nos preguntamos cuándo la vida nos dará un respiro. Creernos el discurso del superhéroe solo agregará peso al que ya cargamos. Cuanto más humanas nos asumamos, más perdonaremos nuestras omisiones y errores.


#2 No cumples el rol del padre

¿Cuántas veces te han saludado para el día del padre? Algunas hasta hemos recibido regalos. El rol y la figura del padre no puede jamás ser cumplida por nosotras. La naturaleza nos ha creado en pares porque cada uno debe asumir un papel que es irreemplazable. Los roles y enseñanzas son fundamentales e insustituibles. Pero lee bien. El rol, no la persona, es irreemplazable. En ausencia del padre, la madre podría cumplir con ciertas funciones de la figura paterna, pero también es importante que los niños puedan afianzar otros vínculos con figuras masculinas con quienes se sientan seguros y amados. ¿Estamos hablando de reemplazar una pareja por otra para cumplir el rol? De ninguna manera. Por supuesto que podrás formar pareja nuevamente si lo deseas, pero jamás debería ser con ese propósito. Las personas que te rodean se acomodarán para representar la figura que tu hijo necesita. Un tío, un abuelo, tu mejor amigo pueden ser para tu hijo o hija el modelo de hombre que necesitan.


#3 Él no es tu enemigo

Un hombre que no asume su responsabilidad como padre es un hombre débil.

El enojo es un recurso que solemos utilizar para soportar la tristeza del abandono y sería ilógico negar que este es un sentimiento humano y natural. El problema del enojo no es el sentimiento en sí sino las dicotomía a la que acudimos para transitarlo: reprimir o acumular, implotar o explotar. Básicamente, perder o perder. Sin darnos cuenta olvidamos la tercera (y más saludable opción): canalizarlo y sanar. Existen herramientas específicas para superarlo y así evitar el traslado de rencores y frustraciones a tu hijo. Sanar tu relación con el padre de tu niño es una misión que debes asumir cuanto antes. Los hijos deben SABER que surgieron del amor (aunque este amor se haya manifestado en una sola noche) y para esto tú tienes que creerlo primero.


#4 Además de madre, eres mujer y ser humano

Hemos crecido en una sociedad con dos prejuicios fuertes con respecto a la maternidad:


a) Las mujeres nos realizamos al convertirnos en madres. Las ambiciones, los sueños y la propia felicidad terminan ahí. ¿Dónde nos deja esto paradas a las madres solteras? En un agujero negro al que nadie ni nada más entrará porque ya tenemos todo lo que deseamos (?). No lo creo.


b) Al convertirnos en madres se terminan los estudios, las carreras, los viajes, los sueños, la diversión… la vida. Ésta es la razón principal por la que muchas mujeres han optado por no tener hijos. Pero el no tener hijos tampoco garantiza poder cumplir sueños de grandeza. Lo que lo garantiza en cualquiera de los casos es la voluntad, la perseverancia, la inteligencia, la organización, entre muchos otros factores.


Comencé esta página con el propósito de acompañarte por un camino que ya he recorrido (y que aún recorro). Creo que a las madres solteras nos han contado un cuento dramático que, en realidad, puede tener un contenido feliz. La misión entonces es tratar de empezar a ver el vaso medio lleno y utilizar nuestra realidad como un trampolín que nos impulse a nosotras y nuestra nueva familia hacia otro lugar. Sentirnos solas e indefensas no nos lleva a ninguna parte. La determinación y el esfuerzo, sí.


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